
Empezamos. Hoy ha sido el primer día para todos y hay que reconocer que es agotador repetir (o escuchar) una y otra vez la letanía de la primera clase del curso. Pero hay que pasar por ahí y hemos sobrevivido. Hay caras nuevas y otras no tanto, hay viejos amigos y otros... no tanto (pero acabarán siéndolo, espero).
¿Novedades? Alguna. Nuestros amigos y seguidores no volverán a disfrutar durante este curso de las andanzas del 4º de Cultura Clásica ( y mira que lo pasamos bien) : la maligna matrícula nos ha sido adversa, ¡qué le vamos a hacer! (No te confíes, enemiga, algo se nos ocurrirá).
¿Decepciones? Alguna también. Pese a los ruegos y libaciones (
"¿no quemé para
ti grasientos muslos de ovejas..."), pese a que abracé suplicante las rodillas del hacedor de horarios, pues nada, que no hay suerte, que no nos quiere la fortuna y vuelve a colocarnos las horas de griego al final de la jornada. Chicos, chicas, otra vez cerramos el local, ¡y con el maestro Homero! Por las dificultades hacia las estrellas... podremos con eso y con más.
¿Esperanzas? Todas. ¿Entusiasmo? A tope.
Canta, Musa, y hazlo alto y claro que entran los jóvenes héroes.