martes, 2 de diciembre de 2014

Antes de que se acabe el año

No quiero que se me acabe el año sin dedicarle un ratillo al más griego de los españoles o al más español de los griegos, como más os guste. Este 2014, porque se cumplen 400 años de su muerte, es el año del Greco que nació en la soleada Creta pero vino a entregar sus días a este otro extremo del Mediterráneo, a la también muy soleada (sobre todo en verano) Toledo. Si trajo su luz, a la luz vino; allí bebió del color natal y aquí derrochó sus matices. No creo que haya simbiosis más perfecta que esta que se obra en la obra (perdonad el juego de palabras) del Greco, del "Griego" que así lo llamaron. No soy una entendida, apenas una espectadora, pero ¿hay alguien que pueda resistirse a esos ojos cristalinos, esas manos etéreas, ese rojo violento, esa luz que apenas alumbra...

"Doménicos Theotocopoulos lo hizo", así se lee en la firma de sus cuadros. Lo hizo para que lo disfrutásemos así que hoy os regalo un griego distinto, un griego pintado que no necesita traducción.


El greco from ego aute on Vimeo.