lunes, 10 de junio de 2013

Ofrendas y libaciones

"Oh, dioses del Olimpo, si algunas vez hemos consumido para vosotros nuestras pestañas dejándonos la piel en los textos, si hemos desgranado en vuestro honor los versos del poeta analizando sus recursos y traduciéndolos a la lengua de Cervantes, cumplidme ahora este voto: vayan mis jóvenes guerreros a la PAU y regresen victoriosos y reciban en unos días la gloria que merecen sus esfuerzos".
Hoy están allí, en los campos de batalla, y sus madres, hermanas (y profesores) se asoman a las altas almenas por ver si combaten en terrenos propicios, si los nervios no los atenazan, y si sus enemigos luchan con lealtad. Sabemos que tienen talento y capacidad, solo resta ver cuánto de ellos son capaces de poner al servicio de su victoria.
Para mañana sólo una petición: en caso de agobio imaginadme a vuestro lado, es mejor no estar solo junto a las murallas de Troya. Pensad que estaré esperando detrás del cabrahigo,  vigilando en lo alto de la torre o  armada y esperándoos junto a las puertas Esceas.
Ya sabéis, como Héctor ante Aquiles (pero con mejor suerte, espero):
" ἑστήκει ἄμοτον μεμαὼς Ἀχιλῆϊ μάχεσθαι"