miércoles, 29 de junio de 2011

Una golondrina no hace verano...

Lo que hace el verano es el calor y las vacaciones, ¿o no? Y ya están aquí sin duda. (Las golondrinas han estado, yo las he visto, pero no sé si se han quedado o han pasado de largo en busca de algún "resort pajaril")
Hemos concluido el viaje, hemos arribado a las playas, escondido los tesoros conseguidos en alguna cueva secreta para volver por ellos en septiembre, y nos encaminamos hacia los lugares de la infancia en busca de viejos amigos que llevan veinte años (o nueve meses) esperándonos. Hay que reconquistar los espacios de siempre, volver a ser señor de nuestro propio tiempo y enfrentarnos a nuestros enemigos ancestrales. El arco, rígido, frío y desmontado, nos tienta... Lo tomamos de nuevo, lo acariciamos hasta reconocer sus curvas, el calor de nuestras manos lo templa, lo vuelve flexible como antaño; sostenemos la cuerda y poniendo en ello toda nuestra pasión, peleando amorosamente hasta el sufrimiento, la tensamos. Pulsamos y... el canto de la golondrina se esparce en el viento. Ha llegado el verano, dispara al aire y atraviesa doce hachas, doce mundos, dejando atrás años de viaje y batalla. Vuela tú con esa flecha que sólo tiene por límite el mar que la espera gozoso.
Y si la fortuna desdichada ha hecho que suspendas el Griego I, no te preocupes, hay tiempo para todo. Descarga los ejercicios, échales un ratillo cada día y no consientas que el barco de las vacaciones zarpe sin ti.
Para descargarlos sólo tienes que pinchar encima y, cuando se te abra un documento de "Google docs", buscar en la parte superior izquierda la pestaña donde pone ARCHIVO. Abre y pulsa "descargar original", si quieres guardarlo en tu ordenador, o "imprimir PDF" si quieres sólo una copia impresa..
Ah, acuérdate de traerlos el día del examen de septiembre: jueves, 1 de septiembre a las 13,00 en el aula 12.